Mucho más que madera FSC Ecuador Un ejemplo concreto de Ecuador sobre cómo se pueden aplicar las normas del FSC de manera integral FSC Ecuador Marzo 25, 2026 Categoría : Noticias generales Cuando observamos un panel de madera terminado, una superficie aplicada en arquitectura o un espacio diseñado, lo que vemos es solo el resultado final. Detrás hay una historia que normalmente permanece invisible. Detrás hay años de manejo forestal responsable, conocimiento técnico acumulado en campo, trabajo coordinado con el territorio y las comunidades, y sistemas que garantizan trazabilidad, transparencia y compromiso. En 2026, esa historia comenzó a contarse de forma completa. Novopan obtuvo la primera Certificación de Proyecto FSC en Ecuador y la Verificación de Impacto FSC de Servicios Ecosistémicos(ES5.2: Restauración o mejora de áreas de importancia para la recreación y/o turismo), consolidando una cadena certificada que va desde el bosque hasta el producto final. Se trata de una de las primeras experiencias de este tipo en la región andina, demostrando que los estándares FSC pueden aplicarse de manera integral, desde el bosque hasta el proyecto terminado. Una cadena completa, demostrable Novopan ya contaba con certificación desde 2023 FSC de Manejo Forestal y Cadena de Custodia. Esto implica que sus plantaciones se manejan bajo estándares ambientales y sociales rigurosos, y que la madera puede ser trazada a lo largo de todo el proceso productivo. Con las nuevas certificaciones, la empresa logró cerrar el círculo. Hoy es posible seguir el recorrido completo: desde el manejo técnico en el bosque, pasando por la transformación industrial hasta llegar a un espacio construido certificado bajo el esquema de Certificación de Proyecto FSC. “La certificación no cambió la forma en que trabajamos; nos permitió demostrar lo que ya veníamos haciendo bien. El verdadero valor está en poder mostrar que el manejo responsable no es un discurso, sino una práctica sostenida en el tiempo.” Explica Cristian Durán, Gerente Forestal de Novopan. La Certificación de Proyecto FSC aplicada al Centro de Experiencias de Pelikano — la marca comercial de Novopan — garantiza que todos los materiales de base forestal utilizados en ese espacio provienen exclusivamente de la cadena de custodia certificada de la empresa, bajo declaración FSC MIX Credit y bajo procedimientos formales de control, recepción y uso de materiales. No es únicamente un showroom, es una evidencia tangible. El centro de experiencias es un espacio donde arquitectos, diseñadores, clientes y público general pueden comprender que la sostenibilidad no es abstracta, sino verificable. FSC Ecuador El bosque: gestión técnica y visión de largo plazo El punto de partida sigue siendo el bosque. Las plantaciones forestales de Novopan — distribuidas en distintas zonas del país — son gestionadas bajo una lógica de planificación de largo plazo. Se trata de sistemas productivos donde la silvicultura, la conservación de suelos, la gestión hídrica y el monitoreo ambiental forman parte de la operación cotidiana. “El bosque no es solo materia prima”, señala Durán. “Es un sistema vivo que genera beneficios ambientales permanentes. Nuestro rol es manejarlo con responsabilidad técnica y visión de futuro”. Ese enfoque implica registrar, monitorear y demostrar impactos. No basta con hacer; es necesario evidenciar. La certificación FSC proporciona precisamente ese marco de verificación. El bosque como espacio compartido: Servicios Ecosistémicos FSC Con la Verificación de Impacto FSC de Servicios Ecosistémicos (ES5.2), correspondiente a servicios recreativos y culturales vinculados al turismo y al uso responsable del territorio, Novopan amplió la mirada más allá de la producción forestal. Esta certificación se aplica en dos espacios distintos, pero complementarios: la Laguna Roja en Zuleta y los senderos en Itulcachi. En la Laguna Roja, ubicada en la zona de Zuleta, el proyecto se desarrolla en colaboración con la comunidad local, que cumple un rol activo en la gestión del acceso y del uso turístico del área. La certificación reconoce la mejora en la infraestructura recreativa, el ordenamiento del flujo de visitantes y la protección del ecosistema lacustre bajo un enfoque de corresponsabilidad territorial. El trabajo conjunto ha permitido fortalecer la organización comunitaria, mejorar la señalización, estructurar la recepción de visitantes y reforzar la transmisión del valor natural y cultural del lugar. Más allá de atraer turismo, el objetivo ha sido consolidar un modelo ordenado y consciente que proteja el entorno y genere oportunidades sostenibles para las familias de la comunidad. “Para nosotros, este proceso ha sido muy importante porque nos permitió organizarnos mejor como comunidad”, explica Mishell Recalde, representante de la comunidad de Zuleta. “La Laguna Roja es parte de nuestra identidad. Hoy podemos recibir visitantes de manera más ordenada y pensar en el turismo como una actividad que respeta el territorio y puede mantenerse en el tiempo”. El bosque deja de ser un espacio distante y se convierte en un punto de encuentro entre empresa, comunidad y territorio. Senderos Novopan: En la hacienda Itulcachi, cerca de Quito, Novopan habilitó senderos que permiten caminatas, actividades deportivas y contacto directo con el entorno forestal. Los recorridos —seguros y accesibles— permiten a visitantes experimentar el bosque productivo desde dentro, comprender sus ciclos y observar que manejo y conservación no son conceptos opuestos. La certificación reconoce la mejora en la transitabilidad, el mantenimiento del sendero y el uso recreativo compatible con la estabilidad del terreno y los valores ecológicos del área. La Verificación de Impacto FSC de Servicios Ecosistémicos permite algo fundamental: demostrar de manera verificable que el uso recreativo del bosque se gestiona bajo criterios claros de responsabilidad ambiental y social. El procedimiento no se aplica únicamente un paisaje, sino la forma en que ese paisaje se gestiona. Evalúa cómo se planifica el acceso, cómo se protege el entorno, cómo se involucra a la comunidad y cómo se garantiza que el turismo sea compatible con la conservación. En ese sentido, la verificación convierte la experiencia recreativa en una práctica estructurada y medible, reforzando un equilibrio donde producción, conservación y comunidad pueden coexistir. FSC Ecuador Certificación como marco de credibilidad Para FSC Ecuador, este caso representa una aplicación integral y pionera del estándar en el país. “La certificación FSC no es solo un sello en un producto; es un marco que permite verificar y comunicar prácticas responsables con credibilidad internacional. Cuando una empresa integra manejo forestal, servicios ecosistémicos, transformación industrial y certificación de proyecto, está demostrando coherencia en toda su cadena”, afirma Karla Salvador, Coordinadora Nacional de FSC Ecuador. La Certificación de Proyecto FSC, primera en su tipo en Ecuador, junto con la Verificación de Impacto de Servicios Ecosistémicos, aún poco común en el país, marcan un precedente importante. No solo por el logro técnico, sino porque demuestran que los estándares pueden aplicarse de manera integral y adaptarse a distintas realidades territoriales. Este caso pone en evidencia el potencial del sistema FSC para generar confianza, impulsar innovación y fortalecer su relevancia en distintos contextos productivos a nivel internacional. “Desde FSC Ecuador vemos este caso con orgullo. Es una señal de que el sector forestal y de la construcción en el país está preparado para dar pasos más ambiciosos. Nuestro objetivo es que este tipo de experiencias inspiren a otras empresas a avanzar, a integrar sostenibilidad en sus modelos de negocio y a construir juntos más ejemplos concretos de gestión responsable en Ecuador”, añade Karla Salvador. Del bosque al diseño FSC Ecuador Desde la perspectiva corporativa, el desafío no era solo certificar, sino traducir ese logro en una experiencia comprensible y cercana para el mercado. “El Centro de Experiencias certificado nos permite mostrar de forma tangible lo que significa trabajar con materiales responsables”, explica Gizella Greene, Gerente Regional de Mercadeo de Novopan. “Para nosotros era importante que arquitectos, diseñadores y clientes pudieran ver y entender que detrás de cada producto existe un proceso verificable. No se trata únicamente de vender un tablero, sino de generar confianza. La certificación nos ayuda a respaldar lo que comunicamos y a diferenciarnos en un mercado donde la sostenibilidad ya no es opcional”. La certificación de proyecto, pionera en Ecuador, abre además una puerta para que otras empresas consideren aplicar el estándar a espacios construidos, infraestructura y desarrollos arquitectónicos. Demuestra que es posible materializar la trazabilidad en un proyecto concreto y convertirla en una experiencia tangible para el consumidor final. En un contexto donde la sostenibilidad es cada vez más exigida por mercados, arquitectos y consumidores, este tipo de iniciativas posiciona a Ecuador dentro de una conversación internacional sobre responsabilidad forestal y construcción sostenible. Mucho más que madera Este caso demuestra que la certificación no es un punto de llegada, sino una forma de hacer visible lo que ocurre a lo largo del tiempo. Porque un bosque bien manejado no solo produce madera. Se transforma con los años, se regenera, protege el agua, crea hábitat, abre senderos y conecta personas con el territorio. Genera empleo, conocimiento y continuidad. Cuando esa gestión puede demostrarse bajo estándares verificables, el producto deja de ser únicamente un resultado industrial y se convierte en parte de una historia más amplia. Una historia que empieza en el bosque, se construye con personas y conocimiento técnico, se comparte con comunidades, y finalmente se expresa en un espacio diseñado y tangible.