Las mujeres que están transformando los bosques de África Junio 2, 2026 Categoría : Cuentos Las mujeres han estado contribuyendo desde siempre a la conservación de los paisajes, las comunidades y los sistemas de conocimientos ecológicos en los bosques de África, a menudo sin recibir reconocimiento alguno. Hoy en día, su liderazgo está influyendo cada vez más en el futuro del manejo forestal responsable.Desde la restauración y la investigación científica hasta la gobernanza y las economías forestales sostenibles, las mujeres presentes en los paisajes con certificación FSC están ayudando a redefinir cómo se lleva a la práctica el manejo forestal.Como parte de la campaña mundial de FSC Where Women Took the Forest, esta historia destaca a dos mujeres miembros de FSC cuyo trabajo refleja la transformación a gran escala que se está produciendo en todo el continente.Delphine Ahoussi: Reconstruir los bosques, recuperar el liderazgoEn los bosques estatales clasificados de Costa de Marfil, las mujeres llevan mucho tiempo trabajando en estrecho contacto con la tierra, recogiendo agua, cuidando los cultivos, recolectando plantas medicinales y dando sustento a sus hogares gracias a los conocimientos transmitidos de generación en generación. Gran parte de esa labor ha permanecido invisible en los sistemas forestales formales. A día de hoy, esta realidad está cambiando. Al frente de este cambio se encuentra Delphine Ahoussi, presidenta de la Asociación MALEBI, cuyo trabajo ha contribuido a que las mujeres pasen de estar en los márgenes del manejo forestal a ocupar puestos de liderazgo, de especialización técnica y de toma de decisiones."Según nuestras tradiciones, las mujeres son de manera intrínseca las protectoras del agua y, por extensión, de los recursos naturales", afirma.Actualmente, en toda Costa de Marfil, las mujeres están asumiendo funciones que van mucho más allá del trabajo de subsistencia: gestionan viveros para proyectos de restauración a gran escala, organizan cooperativas, lideran iniciativas agroforestales y contribuyen a estructurar economías forestales más transparentes y sostenibles.En el marco del Proyecto de Inversión Forestal de Costa de Marfil (PIF 2), las mujeres que viven cerca de bosques clasificados se han convertido en un elemento clave de las iniciativas de reforestación, dedicándose a la producción de plántulas para restaurar paisajes degradados. A través de MALEBI, grupos de mujeres y jóvenes de bosques como Laka, Matiemba, Fêtêkro y Ahua también han recibido formación en liderazgo diseñada para reforzar su participación en la gobernanza forestal.MALEBI maneja el bosque clasificado de Ahua, de 4.500 hectáreas, en virtud de un acuerdo de colaboración con SODEFOR, y también ha contribuido al desarrollo de proyectos innovadores que exploran sistemas de trazabilidad del carbón vegetal basados en la tecnología blockchain, lo que demuestra que las mujeres no solo participan en los sistemas forestales, sino que contribuyen a modernizarlos.Por otra parte, a través de los procesos y el desarrollo de los estándares de FSC, las mujeres también participan cada vez más en los debates que determinan cómo se implementa el manejo forestal responsable a nivel nacional. Delphine Ahoussi es miembro del grupo nacional de desarrollo de estándares de Costa de Marfil y ha contribuido a la elaboración de los estándares FSC para el país durante los últimos dos años.Actualmente, Costa de Marfil, que es uno de los principales productores mundiales de caucho natural, está alineando su desarrollo económico con el manejo forestal sostenible. El nuevo estándar abre oportunidades para que las mujeres participen de manera más activa en empresas forestales, iniciativas de restauración y cadenas de suministro sostenibles conectadas a los mercados internacionales.La labor dista mucho de ser fácil. Las mujeres siguen enfrentándose a obstáculos relacionados con el acceso a la tierra, la escasez de equipos, el reconocimiento institucional y la vulnerabilidad climática. Ahoussi recuerda la devastación que supuso ver cómo un incendio forestal destruía por completo una zona de reforestación, arrasando años de esfuerzo colectivo en cuestión de horas.Sin embargo, incluso ante la pérdida, su convicción permanece inquebrantable. "Una mujer que planta un árbol hace crecer a toda una comunidad".Dra. Seraphine Ebenye Mokake: Del trabajo invisible al liderazgo científicoEn lo más profundo de los bosques de la cuenca del Congo, los equipos de inventario de campo pueden pasar semanas atravesando terrenos difíciles, sometidos a una humedad intensa, al aislamiento y al agotamiento físico. Durante años, la Dra. Seraphine Ebenye Mokake solía ser la única mujer en estos equipos. Actualmente, contribuye a dar forma al futuro de la silvicultura africana a través de la ciencia, el liderazgo en investigación y la participación en la formulación de políticas.Botánica, ecóloga forestal, profesora titular de la Universidad de Douala e investigadora principal en el marco de la Beca de Liderazgo en Investigación "Future Africa" de la Universidad de Pretoria, la Dra. Mokake representa a una generación de mujeres africanas que están transformando la silvicultura desde dentro. Las mujeres se están incorporando al mundo de la investigación, la consultoría, la docencia y la toma de decisiones, contribuyendo a redefinir la forma en que se entienden y manejan los bosques."Las mujeres aportan los datos que justifican la conservación, las técnicas que permiten la restauración y los conocimientos que mantienen el manejo forestal vinculado a las comunidades", explica la Dra. Mokake.Además, considera que las mujeres establecen una relación diferente con el propio bosque, una relación que a menudo ve los bosques no solo como recursos madereros, sino como ecosistemas vinculados a los sistemas alimentarios, la medicina, la biodiversidad y la resiliencia comunitaria a largo plazo. A lo largo de África Central, cada vez más hay más mujeres que se están incorporando a ámbitos que antes se consideraban exclusivamente masculinos. Estas mujeres están llevando a cabo evaluaciones de las reservas de carbono, dirigiendo estudios de biodiversidad, utilizando tecnologías de Sistemas de Información Geográfica (SIG), influyendo en las políticas de conservación y contribuyendo a la elaboración de marcos internacionales como el de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación Forestal (REDD+) y el de Aplicación de la Legislación Forestal, Gobernanza y Comercio (FLEGT).La Dra. Mokake también ha contribuido de forma activa a la revisión del estándar nacional de manejo forestal FSC de Camerún, en particular mediante la integración de los productos forestales no madereros, que siguen siendo esenciales para los medios de vida de las mujeres, las comunidades que dependen de los bosques y las economías de los pequeños propietarios. Tras la aprobación del estándar revisado en 2025, están surgiendo nuevas oportunidades para que los grupos de mujeres y otras comunidades minoritarias consoliden negocios sostenibles vinculados al manejo forestal responsable y a los mercados internacionales.La silvicultura sigue estando profundamente dominada por los hombres, especialmente en las operaciones de campo en zonas remotas. La Dra. Mokake describe los años que pasó trabajando en equipos en los que a menudo era la única mujer, enfrentándose no solo a terrenos difíciles, sino también a prejuicios persistentes sobre las capacidades de las mujeres a la hora de llevar a cabo trabajo científico y de campo en el ámbito forestal.Los retos van más allá del propio bosque. Las mujeres siguen enfrentándose a barreras relacionadas con la tenencia de la tierra, la infrarrepresentación en puestos de liderazgo, la falta de apoyo institucional y la necesidad constante de conciliar las responsabilidades profesionales y familiares. No obstante, cada vez son más las mujeres que se convierten en investigadoras principales, profesoras de silvicultura, miembros de consejos tradicionales y líderes dentro de las instituciones de conservación. Para la Dra. Mokake, el futuro de la silvicultura africana se forjará a través de la colaboración entre mujeres y hombres que trabajen juntos en los mismos paisajes.Aun así, cree que hay una verdad que se está volviendo imposible de ignorar. "El futuro de los bosques está en manos de las mujeres".