Como muchas organizaciones en todo el mundo, el FSC Internacional sostuvo hace unos días su primera reunión virtual con el personal. Los pocos que estuvieron presentes en una sala de conferencias vacía saludaron a una multitud sin rostro, como respuesta a voces que resonaban a partir de la misma bocina encaramada en una mesa al centro. Estamos agradecidos por los adelantos tecnológicos que hacen posible celebrar este tipo de reuniones. A pesar del privilegio de poder seguir trabajando en un paisaje digital, todos compartimos los sentimientos de incredulidad ante la discordante pérdida de normalidad, pérdida de conexión y pérdida de certidumbre.

De manera similar, acabamos de celebrar nuestra primera reunión virtual del consejo global, en la que los miembros del consejo se reunieron desde sus hogares, en lugar de reunirnos en Argentina, que era el plan original.

Aunque es posible que estemos socialmente aislados en este momento, nos encontramos globalmente conectados a través de nuestras experiencias y emociones compartidas durante esta pandemia. Cuando volvamos a poner un pie fuera de nuestras casas, el mundo será distinto en más de una forma. Pero nosotros estaremos dando pasos para entrar a ese nuevo futuro y vamos a necesitar a ciudadanos, empresas, sociedad civil y gobiernos, que trabajen juntos para capear el temporal. Es solo a través de una respuesta global de colaboración como encontraremos soluciones para derrotar a esta pandemia. 

El sector forestal sigue prestando un servicio esencial para satisfacer las necesidades de los ciudadanos como, por ejemplo, papel sanitario, artículos de higiene y materiales de embalaje. Simultáneamente, esta pandemia ha logrado un extraordinario aumento en la sensibilización con respecto a los peligros de la deforestación y del comercio ilegal de fauna silvestre. Cuando los bosques se destruyen y se comercian animales silvestres, la interacción entre humanos y animales conduce a un mayor riesgo de propagación de zoonosis por virus. El FSC está bien posicionado como la mejor solución para satisfacer las demandas continuas de servicios esenciales, previniendo simultáneamente la deforestación y otorgando a los bosques saludables un valor que no es el del comercio ilegal.

Continuaremos respaldando a los actores sociales dentro de nuestro sistema con iniciativas que van desde facilitar las cargas administrativas mediante el uso de auditorías documentales, hasta el lanzamiento de la Fundación Indígena FSC, la cual respaldará a las comunidades indígenas en todo el planeta.

Estamos aliados dentro de nuestra sólida red de miembros, representada por líderes de distintos sectores que han usado, desde nuestra instauración, procesos democráticos para encontrar soluciones conjuntas a problemas globales. Es precisamente este tipo de enfoque colaborativo y de unidad que el mundo necesita ahora mismo. Creo firmemente que aquellos de nosotros que hemos trabajado de esta forma cooperativa estaremos mejor equipados para superar los desafíos que enfrentamos actualmente.

El FSC sigue comprometido en garantizar mejores resultados para comunidades, mercados y bosques.

Les deseamos fortaleza y seguridad.