Al optar por prácticas sostenibles que conservan la biodiversidad de los suelos, mejoran la seguridad alimentaria y facilitan la propagación de la naturaleza.

Sanya Thongphoem es agricultor y propietario de una plantación de caucho. Sin embargo, es más conocido por ser un apicultor de Rattaphum, un distrito de 73,744 habitantes en la provincia de Songkhala del sur de Tailandia.

Como muchos niños nacidos en hogares campesinos, Thongphoem creció en las plantaciones. La extracción de caucho era una actividad tan normal para él como el juego. “Me he dedicado a extraer látex desde pequeño. Cuando no tenia clases, ayudaba a mis padres en las plantaciones,” dice.

A pesar de haberse graduado, Thongphoem decidió seguir trabajando como agricultor y extractor de caucho. Según dice, eligió la autodeterminación por encima de la subordinación. “No quería ser el empleado de alguien más, así que decidí aferrarme a la extracción de caucho,” dice.

Hoy en día, Thongphoem es propietario de 2.5 hectáreas de plantaciones de caucho certificadas por el Forest Stewardship Council (FSC). La mayoría de éstas le fueron heredadas por su suegro.

La plantación de Thongphoem es una de las 1,632 pequeñas propiedades afiliadas a un certificado FSC en grupo, encabezado por Panel Plus, como administrador del grupo. La empresa, la cual representa a cerca de 5,000 hectáreas de pequeñas propiedades agrícolas en Tailandia, fabrica productos sustitutos de madera como tableros de partículas de madera respetuosos del medio ambiente y tableros de fibra de densidad media, los cuales se usan para fabricar muebles.

Smallholder in Thailand

Una economía ambientalmente acertada

Hasta 2017, Thongphoem había practicado la agricultura tradicional de plantaciones, extrayendo el látex de sus árboles hasta que hubieran crecido lo suficiente para cortarlos y vender su madera. Para obtener ingresos adicionales, cultivaba fruta y verdura para venderlas en los mercados locales de Hat Yai. Sin embargo, su espíritu de independencia le exigía más.

Fue en esa época, en agosto de 2017, cuando Thongphoem aprendió apicultura en un taller organizado por Panel Plus. Se inscribió en el taller con la esperanza de incrementar sus ingresos, en lo que esperaba la siguiente temporada de recolección de látex.

El agricultor de 46 años de edad devenga ingresos anuales de 150,000 bahts tailandeses (THB) o 4,200 euros (EUR) por concepto del látex recolectado de los árboles de caucho de su plantación de 2.5 acres. Esto se traduce en 12,500 THB al mes (alrededor de 350 EUR).

Según las Perspectivas económicas del sudeste asiático, China e India de 2014 de la OCDE, este ingreso es mucho menor que el ingreso familiar mensual promedio de 20,378 THB para operadores de explotaciones agrícolas que son propietarios de tierras; casi la mitad del ingreso familiar mensual promedio nacional de 23,236 THB y por lo menos cuatro veces menos que lo que un trabajador profesional técnico o administrativo devenga como promedio mensual (51,866 THB).

Es comprensible que la oportunidad que la apicultura le brindaba le resultara atractiva a Thongphoem.

Él ha cultivado decenas de miles de abejas y en la actualidad es propietario de 110 colmenas: 104 colmenas de abejas sin aguijón (meliponinos) y 6 colmenas de abejas melíferas comunes (apis). La oportunidad económica que esto representa es enorme.

Thongphoem dice que cada colmena con abejas sin aguijón puede producir un litro de miel al año, la cual se vende a 350 THB (10 EUR) por botella de 200 ml. Una colmena de abejas melíferas produce ocho litros en el mismo período a 150 THB (4 EUR) por botella de 200 ml.

Con el número de colmenas que Thongphoem cultiva, él puede vender 520 botellas de miel de meliponinos y 240 botellas de miel de abejas melíferas comunes, lo que significa un ingreso anual adicional de 182,000 THB y 36,000 THB, respectivamente. Esto representa 218,000 THB (6,150 EUR) adicionales al año o 18,200 THB (514 EUR) al mes.

Para poner lo anterior en perspectiva, las ganancias de Thoengphoem derivadas de su empresa apícola son 33% más elevadas que los ingresos del látex.

No es de extrañar que él espere convertir eventualmente la apicultura en su principal fuente de ingresos.

“Como yo lo veo, la apicultura tiene posibilidades infinitas. Las abejas ayudan a polinizar las plantas, además de que producen miel que los agricultores y apicultores, como yo, pueden vender y mantienen el equilibrio de la naturaleza. Esto nos ayuda a mejorar nuestras rutas de ingresos, lo cual también es positivo para el medio ambiente,” dice.

Crop in Thailand

Manejo mejorado de suelos = tierras más saludables

Thoengphoem no es el único agricultor que se ha beneficiado de ser miembro de la certificación FSC de Panel Plus.

Somjit Yunu de cuarenta y cinco años de edad, miembro con 1.2 hectáreas de tierra, dice que ella ha aprendido mejores prácticas de manejo para su plantación y una forma más positiva de nutrir su tierra.

Antes de unirse a Panel Plus, sus tierras agrícolas estaban dedicadas principalmente a un solo tipo de cultivo. Después de lograr una cantidad considerable de conocimientos sobre cómo su tierra puede ser de uso de multicultivos, ahora ella cultiva en sus tierras caoba y durián, un tipo de fruto indígena.

Este tipo de agricultura, en la que se siembran y se rotan varios cultivos, conserva la diversidad del suelo y se caracteriza por mayores rendimientos de los cultivos en su conjunto.

Lo anterior ha aportado palpables beneficios a Yunu, tanto económicos como ambientales.

“Ahora el desperdicio orgánico que antes tiraba lo aprovecho como fertilizante para mi tierra. El suelo está mucho mejor y con menos probabilidad de degradarse. La mayor recompensa para mí es que he comenzado a notar que el suelo tiene más lombrices y la calidad de la fruta es mejor, incrementando así su precio de venta al público,” dice Yunu. Otro pequeño propietario de una plantación de caucho, Somjit Aphainet, sirve de inspiración y modelo en silvicultura para muchos otros de su aldea.

El hombre, de 67 años de edad y propietario de una plantación, compró 1.5 hectáreas de tierra deforestada hace 30 años y la cuidó con esmero hasta convertirla en un oasis de árboles de caucho y salak, un tipo de palmera nativo de la región. Él ha sido pionero de las prácticas de muticultivos y ha ayudado a muchos a convertir sus tierras de monocultivos en saludables tierras de multicultivo.

Somjit Aphainet se unió a Panel Plus en 2017 y a pesar de que ya era una clase de pionero en silvicultura, dice que el haberse unido al grupo no ha hecho más que incrementar sus conocimientos sobre el manejo de su plantación.

“A partir de que me afilié, aprendí una mejor manera de manejar desechos, datos y registros. Las enfermedades de mis plantas han disminuido considerablemente, aprovecho mejor mis tierras y su monitoreo es ahora mucho más cómodo gracias a la enseñanza constante que Panel Plus imparte,” señala Aphainet.

La siembra de múltiples cultivos también significa una especie de seguro para los agricultores. Si un cultivo fracasa, siempre pueden contar con el otro.

Aphainet obtiene más ingresos del salak que vende cada año (100,000 THB o 2,850 EUR) que del látex, cuyos ingresos son de 91,000 THB (2,500 EUR) al año.

This 1.2 hectares of rubber plantation is owned by Somjit Yunu, who says that certification has taught her better land and soil practices.

Lo que el dinero no puede comprar

Sin embargo, Aphainet opina que ese no es el único factor importante. “El estándar FSC para el manejo forestal es muy bueno ya que beneficia a las personas y es ambientalmente sostenible,” dice.

Yunu coincide. “Se trata de un sistema que ama y cuida de la gente. Nos está ayudando a volvernos más expertos.”

Para Thongphoem, lo que aprendió como miembro de Panel Plus fue más valioso que el simple hecho de ganar más dinero: aprendió una mejor forma de vida.

“Las abejas melíferas son un indicador de la salud de nuestros alimentos y la nuestra propia. Las abejas no sobreviven en zonas donde existe un uso excesivo de pesticidas y fertilizantes químicos. Cuando insectos altamente adaptables como ellas mueren, nos están haciendo una advertencia, una señal de que nuestro bienestar está en peligro,” dice.

Ahondando en el asunto, Thongphoem dice que formar parte de un grupo certificado FSC le ha aportado beneficios que son intangibles y de mayor valor que el brindado por la simple ganancia económica.

“Constantemente aprendo cosas nuevas, como la apicultura y la siembra de cultivos más sanos. Antes, yo utilizaba substancias químicas y pesticidas como todo mundo y jamás me ponía a pensar en el impacto negativo que tienen para el medio ambiente. Debido al conocimiento al que tengo acceso gracias a Panel Plus, ahora he cambiado a fertilizantes orgánicos.”

Thongphoem dice que su actitud hacia el trabajo y la vida ha cambiado.

“El dinero no lo es todo. Un planeta saludable que podamos heredar a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos, lo es.”

Una versión de esta historia apareció en el diario Bangkok Post y una reseña apareció en Mongabay.”