ULK, uno de los grupos de empresas forestales más grande de Rusia para la extracción y producción de madera, firmó recientemente un convenio con WWF Rusia. ULK busca preservar bosques valiosos ubicados en las riberas de ríos de desove en la región noroeste de Arkhangelsk.

Estas zonas boscosas de desove (en inglés) constituyen una categoría de bosques especial creada para preservar las zonas costeras de cuerpos de agua, donde desovan las especies más valiosas de peces, por ejemplo, salmón y esturión. Estos bosques protegen los ríos de desove de los impactos negativos de la tala industrial, incluyendo la ablación de suelos en el agua, las inundaciones excesivas en primavera y la reducción de aguas en verano.

En el convenio, ULK se compromete a no realizar talas rasas en franjas de desove. La empresa también acuerda detener completamente la tala en las zonas forestales más valiosas en la ribera de ríos de desove. Este es un ejemplo más de cómo la certificación FSC sirve de inspiración a organizaciones ambientales y empresas madereras para llegar a acuerdos. El FSC ya estipula que las empresas madereras acaten las fronteras existentes y el régimen de las zonas forestales de desove como parte de la identificación y preservaciones de bosques de alto valor de conservación. Con el convenio firmado con WWF Rusia, el compromiso de ULK va aún más lejos, más allá de lo que los requisitos legales nacionales normalmente exigirían.

“El FSC está haciendo un llamado para requisitos más estrictos respecto a la conservación de bosques que excedan los requisitos legales. Ésta es precisamente la idea de la certificación forestal voluntaria: las empresas forestales responsables asumen ‘mayores compromisos’ por preservar la naturaleza y los valores sociales y no se limitan a respetar los requisitos legales, sino que lograr su gran impacto para la situación ecológica de la región donde están presentes y toman en cuenta las consecuencias a largo plazo de su trabajo,” señaló Nikolai Shmatkov, Director del FSC Rusia (en ruso).

Este convenio se da a partir de una decisión de la Agencia Silvícola Federal Arkhangelsk. A finales de 2019, la agencia modificó el estatus de protección de los bosques valiosos en la ribera de tres ríos del distrito de Ustyansky. Estos bosques que representan entre 12,000 y 15,000 hectáreas de la región de Arkhangelsk y alrededor de 50 millones de hectáreas totales en Rusia, se han convertido ahora en bosques de producción en los que está permitida la tala rasa.

Las ONG ambientales, incluyendo Greenpeace y WWF Rusia, han firmado una petición colectiva de más de 163,000 ciudadanos. Ésta exhorta al presidente ruso Vladimir Putin a proteger los bosques valiosos en las riberas de los ríos. A estas organizaciones ambientales y a otros peticionarios les inquieta que los madereros pudieran no actuar tan responsablemente como ULK si una situación similar se da en otra región.