Estos criterios incluyen requisitos rigurosos en cuanto al origen de las fibras empleadas, similares a los que el FSC establece para sus propias etiquetas. Con esta decisión, la Comisión Europea ha dado pasos adicionales en cuanto al mejoramiento de sus criterios de obtención sostenible para una gama de productos que contienen materiales forestales.

La Etiqueta Ecológica de la UE tiene 26 años de existencia y se ha convertido en una herramienta importante para que fabricantes de ciertos productos demuestren su compromiso de reducir los impactos al medioambiente. El papel para copias y de uso gráfico, así como el papel de seda son dos de las categorías mejor establecidas.

En años anteriores, los requisitos para el manejo forestal sostenible de la etiqueta eran moderados y no estaban bien formulados. Esto ha cambiado debido, en parte, a una participación intensiva del FSC en consultas. Los nuevos criterios exigen que los productores estén certificados con respecto a un esquema de certificación forestal (“FSC, PEFC o uno equivalente”) y que los productos contengan cuando menos un 70% de materiales certificados y/o reciclados, con el 30% restante siendo materiales controlados. Esta combinación de dos etiquetas confiables, tales como la del FSC y la Etiqueta Ecológica de la UE, pueden brindar a los consumidores la certeza de que los productos se obtuvieron sosteniblemente y se fabricaron con menos impactos para el medioambiente.

La publicación de estos criterios sigue una tendencia establecida en 2014 para armonizar los criterios de grupos de productos relevantes con los requisitos de etiquetado de esquemas de certificación forestal. Lo anterior resultó en decisiones similares para las Etiquetas Ecológicas de la UE correspondientes a papel convertido (2014), muebles de madera (2016) y revestimientos de madera para pisos (2017). En estos dos los últimos casos, el alcance incluye corcho, bambú y, para muebles, también el mimbre. El calzado (2016) tiene como requisito que el 70% sea de origen certificado para los componentes de madera y corcho.

Es probable que, a partir de 2020, el papel impreso, incluyendo el papel de periódico, harán lo propio (con base en los requisitos nuevos para papel de uso gráfico). 

Otros dos grupos de productos, a saber, los Productos Higiénicos Absorbentes (para celulosa-descarga) y Textiles (para viscosa), han incorporado también el requisito de hacer obligatoria la certificación de fabricantes, donde la parte mínima de origen forestal certificado debe ser del 25%, mientras que el resto debe ser madera controlada.

Para obtener más información, consulten: http://ec.europa.eu/environment/ecolabel/products-groups-and-criteria.html

Contacto: John Hontelez, Chief Advocacy Officer FSC, j.hontelez@fsc.org