© Evan Leith

Comentarios del FSC y de operadores silvícolas y sus entidades representativas, incluyendo la ATIBT, indican que todavía hay trabajo por hacer para lograr el consenso sobre la protección de paisajes forestales intactos (PFI) en bosque naturales certificados y la cuestión promete ocupar uno de los primeros lugares en la próxima Asamblea General del FSC. 

Todos están de acuerdo en la necesidad de garantizar la preservación de los PFI y la biodiversidad y hábitats que respaldan, manteniendo al mismo tiempo la viabilidad económica de las empresas de bosques y madera y los medios de subsistencia que proporcionan. Sin embargo, las diferencias de opinión persisten sobre qué aspecto tiene el equilibrio entre los intereses empresariales y los ambientales. 

Al centro de la discusión está la Moción 65 del FSC. Ésta fue aprobada en 2014 y estipula que el 80% de los PFI designados en concesiones de bosques naturales certificadas está protegido. Esto se convirtió en la llamada regla FSC provisional en 2017, para una adaptación posterior y transposición al estándar nacional FSC de cada país, pero no ha dejado de ser un tema de un continuo debate. 

Se informa que la razón de su retorno a las noticias ahora se debe a que actores sociales quieren hacerlo un punto fundamental de las discusiones de la próxima Asamblea General del FSC (AG), programada para octubre de este año, pero ahora pospuesta para el 2021 en vista del Covid 19. 

El director general de ATIBT, Benoît Jobbé-Duval, dijo que el tema se había vuelto más urgente también debido a que ‘algunas empresas están llegando a los limites de sus PFI e iniciando su explotación’. De nuevo, el asunto está en primer plano debido a la inminente publicación de varios informes que analizan los impactos sociales, ambientales y económicos de la Moción 65 en las áreas primarias afectadas, Amazonia, Canadá, Cuenca del Congo y Rusia. Estos informes fueron comisionados como resultado de la Moción 34, la cual contó con el respaldo de la ATIBT y fue aprobada en la AG FSC de 2017. 

El primer estudio, por Form International, sobre los impactos de la Moción 65 en la Cuenca del Congo, el cual está próximo a salir, “debe evaluar si la conservación de los PFI (al 80%) pone en peligro a las empresas madereras y a su compromiso futuro con la certificación, con las evidentes consecuencias sociales y ambientales,” señaló el señor Jobbé-Duval. 

El resultado, agregó, será la propuesta de un ‘porcentaje de conservación de PFI aceptable para las empresas’.

La ATIBT respalda la propuesta del año pasado del grupo de trabajo regional (GTR) FSC de la Cuenca del Congo, el cual recomienda que el 20% de los PFI dentro de concesiones certificadas debería conservarse, en lugar del 80%.

“Estamos de acuerdo en proteger los PFI en general, pero esto tiene que ser a un nivel comercialmente viable,” dijo el señor Jobbé-Duval. “Es importante observar que las empresas certificadas ya colocan el 20% de sus concesiones bajo conservación a través de sus propios procedimientos, así que una protección adicional de PFI del 20% resulta significativa.” 

Asimismo recalcó que solamente el 1.5% de los PFI del Congo están dentro de concesiones. “Nuestra meta es encontrar soluciones para una mejor protección de los PFI externos también,” señaló.

@ Lukasz Szmigiel

En una entrevista aparecida en el boletín de la STTC/Fair&Precious, el Director Ejecutivo del FSC, Kim Carstensen dijo que reconocía las inquietudes de los operadores de concesiones de la Cuenca del Congo. 

“Las empresas certificadas FSC ya están haciendo mucho por el medio ambiente y su desempeño social es de primerísima clase. Al mismo tiempo, éstas se encuentran operando en un entorno de negocios extremadamente difícil. Los mercados europeos son débiles y también imponen requisitos de [diligencia debida], hay competencia de empresas chinas, bloqueos portuarios, un escaso acceso al capital y una presión creciente para la oferta de especies comerciales más populares, además de dificultades para trasladarse a otras especies aprovechables,” señaló. “Así que ya es difícil mantener un negocio forestal viable en el Congo; luego el FSC impone lo que se percibe como otro conjunto de restricciones para la manera de operar de las empresas, así que sus inquietudes son comprensibles.”

No obstante, agregó que aun cuando todavía no es la solución perfecta, la Moción 65 debería percibirse como ‘una ruta para adentrarse al futuro’. “Es de fundamental importancia que los operadores forestales comprendan el cambio de mentalidad que está sucediendo en el mundo y encuentren una manera de trabajar que sea aceptable en un momento en el que las crisis del clima y la biodiversidad, entre otras crisis ambientales, han resultado en un conjunto distinto de expectativas sobre el uso de los bosques naturales,” señaló. “Las empresas deben ser vistas como parte de la solución, más que parte del problema.” 

Reconoció que la Moción 65 ‘no tiene todas las respuestas’, pero indicó que ‘apunta hacia donde debemos dirigirnos’. “Por supuesto que necesitamos que estos bosques mantengan una relevancia económica. De no hacerlo, otros intereses distintos los tomarán; se les convertirá a tierras agrícolas o sencillamente se les usará para caza furtiva de fauna silvestre,” indicó. “Sin embargo, es necesario que las empresas se perciban como teniendo viabilidad ambiental también. El verdadero desafío consiste en encontrar el equilibrio.”

El señor Carstensen dijo que la ATIBT, los titulares de concesiones del Congo y otros miembros del FSC tienen ‘todo el derecho’ de plantear nuevas propuestas sobre la Moción 65 y la política FSC de PFI y que el estudio de impactos resultante de la Moción 34 debería proporcionar valiosa información para hacer avanzar en el tema. “El estudio creará una nueva base de discusión de cómo nosotros [protegemos los PFI] de una forma que funciona para los países, para las concesiones y para los intereses ambientales de los bosques,” señaló, agregando que las inquietudes de los operadores del Congo acerca de las reglas FSC para PFI también las comparten aquellos ubicados en la Amazonia. 

El FSC subraya también que existe una ‘especificidad por país’ en el sentido de qué reglas provisionales, tales como aquellas sobre protección de PFI, se implementen en los estándares nacionales FSC.

“El estándar nacional de la República del Congo permite que los operadores de concesiones trabajen el 50% de los PFI,” dijo el señor Carstensen.  “Otros estándares están en proceso de desarrollo para Gabón y Camerún y también existe la posibilidad de uno para la República Democrática del Congo.” 

Aseguró a los miembros FSC que la Moción 65 y los PFI serían un tema de discusión de ‘nivel superior’ en la próxima Asamblea General, la cual todavía está programada para llevarse a cabo n Bali, con una fecha en 2021 a ser anunciada a principios de junio a más tardar. 

“Imposible que sea lo de siempre, pues eso no se aceptaría en el mundo actual. Además consideramos que la certificación FSC, incluyendo medidas para proteger otros PFI y otras áreas de elevado valor de conservación, es la manera de avanzar para los negocios de la Cuenca de Congo y de otras partes,” señaló el señor Carstensen. “Sin embargo, nuestro mensaje es que escuchamos y comprendemos las inquietudes de los titulares de concesiones. Juntos, debemos encontrar maneras de trabajar para resolver esto; [el garantizar] un manejo forestal responsable es, tanto viable, como parte de la solución para las crisis climáticas y de biodiversidad, y creo que sí somos capaces.”

@ David Clode

PFI en el Congo y la Amazonia

En la Cuenca del Congo, 1.3% de todos los PFI está situados en unidades de manejo forestal (UMF) certificadas FSC y alrededor del 25% están localizados en áreas protegidas. En total, entre 15% y 20% de todos los PFI están presentes en bosques manejados y más del 50% en áreas ubicadas fuera de zonas protegidas o bosques manejados. [1]

La situación en más de 300 millones de hectáreas de bosques naturales en la Amazonia brasileña es similar. En 2017, 0.5% de bosques naturales y 0.25% del área de PFI estaba localizada en UMF certificadas FSC [2]. 

Dada la protección de un mínimo del 50% de los PFI dentro de una UMF certificada, el FSC estaría empleando sus sistemas para abordar efectivamente 0.7% de los PFI en la Cuenca del Congo y 0.13% de bosques naturales en la Amazonia brasileña (estatus 2017).

[1] FORMA, 2020, BORRADOR y cálculo a partir de datos de Global Forest Watch: http://data.globalforestwatch.org/
[2] https://ga2017.fsc.org/wp-content/uploads/2017/11/5-Update_FSC-Brazil_SideEvent_IFL_October-2017_final-Aline-Tristao.pdf