Como parte del bosque pluvial de la Cuenca del Congo, la concesión de IFO ocupa una superficie de 1.2 millones de hectáreas, más de una cuarta parte del tamaño de Suiza. IFO emplea a casi 1,100 trabajadores que viven en su mayoría en la aldea de Ngombé, junto a las instalaciones y aserraderos de IFO en las orillas del caudaloso río Sangha. IFO pertenece a Interholco, la maderera con sede en Suiza y sus siglas significan Industrie Forestière de Ouesso, la ciudad cercana más importante.

La extracción de madera conforme a los estándares del Forest Stewardship Council (FSC) significa que ésta se lleva a cabo respetando los bosques y los derechos de los pueblos que habitan en la concesión.

panther

Protección de la fauna silvestre

La certificación FSC también significa que IFO tiene que velar por la protección de la fauna silvestre en su concesión y crear un equipo de guardias ambientales para que patrullen el bosque. En la República del Congo, la legislación forestal exige hacer aportes para los equipos de guardias ambientales, pero en la práctica solo las empresas certificadas cumplen realmente con este requisito, según Couturier. El gobierno recluta, emplea y controla a los guardias ambientales que van armados y se encarga de pagarle al jefe del equipo, pero IFO y su socio en conservación de la naturaleza, la ONG Wildlife Conservation Society (WCS), cubren los salarios de los guardias ambientales. IFO también absorbe los costos de los jeeps de la misión, así como de la gasolina. En 2014, había 15 guardias ambientales pero, a petición del Forest Stewardship Council, esta cifra se duplicó a 30 en 2015. Los guardias ambientales no solo patrullan los caminos. Debido a que la caza con fines de subsistencia que realizan las comunidades forestales está permitida seis meses al año en algunas secciones de la concesión, los guardias ambientales también informan a la población acerca de la ley.

bird

‘Los guardias ambientales de IFO ayudan a disminuir la presión sobre la fauna silvestre en Odzala, el parque nacional vecino.’

Resulta todo un reto combatir la caza furtiva con solo 30 guardias ambientales en un área equivalente a más de una cuarta parte de Suiza. Pero su presencia es importante, me dijo Richard Malonga, un conservacionista de WCS y Director del Parc National Nouabalé Ndoki, cuando me reuní con él en su oficina Brazzaville, la capital: ‘Los guardias ambientales de IFO ayudan a disminuir la presión sobre la fauna silvestre en Odzala, el parque nacional vecino.’ En la concesión de IFO se pueden encontrar numerosas especies animales, todas representadas en cifras adecuadas que no han disminuido según Malonga. Además de elefantes de bosque y gorilas, la concesión forestal de IFO alberga a chimpancés, además de otras especies de monos tales como colobos, monos obispo y cercopitecos de hocico azul, además de leopardos, búfalos, antílopes tales como el sitatunga, el cefalofo azul, el Duiker de Peters y muchas otras especies. Durante mi visita tuve oportunidad de admirar a tres especies: unos elefantes de bosque (una madre y su pequeño), un cefalofo azul y probablemente un cercopiteco de hocico azul.

Las cosas pueden ponerse bastante complicadas al luchar contra los cazadores furtivos en la concesión. Guy Aimé Florent Malanda, jefe de los guardias ambientales del gobierno en la concesión de IFO me cuenta una historia impactante. En el otoño de 2015, sus guardias ambientales persiguieron a una pandilla de cazadores furtivos que usaba ametralladoras Kalashnikov para atacar a los guardias ambientales. Éstos respondieron usando sus propias Kalashnikovs. Los guardias ambientales pudieron capturar a uno de los cazadores furtivos que resultó herido en la pierna y confiscaron 36 kilogramos de marfil.