FSC label in a book

De la marca de aprobación y el árbol junto con nuestro eslogan de ‘Bosques para Todos para Siempre’.

Este año, ahora que celebramos nuestro 25 aniversario, queremos honrar su memoria y expresar nuestra gratitud a nombre de todas las personas que hacen un verdadero esfuerzo por contribuir a la salud de los bosques del mundo y a favor de un planeta más saludable.

¿Te has topado alguna vez con un pequeño logotipo, casi imperceptible, que representa una marca de verificación y un árbol, en muchos de los productos que compras en el supermercado o en la tienda de bricolaje de tu localidad? Se ubica en una esquina del envase de cartón de leche o jugo, lo ves en la envoltura de algunas de las marcas favoritas de papel y productos de higiene personal del mundo y a menudo comes o te sientas en un mueble que lo lleva en algún sitio inesperado.

Se trata del logotipo FSC y su enunciado nos dice que el producto que has comprado se produjo usando madera proveniente de un bosque manejado responsablemente, garantizando que su diversidad biológica se respeta, a la vez que brinda beneficios sociales a las comunidades que dependen de él.

Hand sketch - Searching for an FSC logo

Comunicar una visión

Detrás de la marca de aprobación y árbol FSC, se encuentra una historia del compromiso de un grupo de personas que se reunieron hoy hace 25 años. Ese grupo de personas tuvo una visión y la creatividad de un diseñador gráfico singularmente talentoso.

Todo comenzó en 1994 cuando los primeros miembros FSC notaron la necesidad de tener un logotipo que consumidores y productores, por igual, pudieran fácilmente identificar con la misión de una incipiente silvicultura global: promover el manejo ambientalmente adecuado, socialmente beneficioso y económicamente próspero de los bosques del mundo.

A estos miembros se les presentó el diseño inicial que representaba un grupo de árboles que proyectaban una sombra en forma de mapamundi. Aunque la idea era adecuada, “a varios actores sociales le pareció difícil de reconocer. Asimismo, por su tamaño, el mapa dejaba fuera ciertas partes del mundo, lo cual algunos miembros criticaron por obvias razones,” comenta Tim Synnott, miembro fundador del FSC y su primer Director Ejecutivo. Así pues, lo que se requería era una versión mucho más sencilla y eficiente.

“El consejo y yo nos dimos cuenta muy pronto de que el primer logotipo era algo inadecuado para las etiquetas debido a su complejidad, así que, en 1995, le pedimos a Tristram Branscombe-Kent que nos diseñara uno nuevo, proceso que tomó varios meses para perfeccionarlo y aceptarlo,” agrega Synnott.

Branscombe-Kent, quien nació en una familia de artistas, dirigía una exitosa agencia de diseño en el Reino Unido. Él inició su carrera como diseñador gráfico en diversas agencias y espacios en Londres, Atenas y Nueva York antes de fundar Tristram Kent Associates (TKA) , primero en Canterbury y luego en Broadstairs. “En aquel tiempo TKA estaba haciendo muchos trabajos para diversas empresas, universidades y concejos locales y con sede en Londres,” recuerda Margaret Branscombe-Kent, la viuda de Tristram.

Old proposal for an FSC logo

El nacimiento de un símbolo

Branscombe-Kent llegó a la primera sede del FSC en Oaxaca, México en junio de 1994 para reunirse con los miembros del Consejo Directivo durante su tercera reunión y recoger sus impresiones.

El cometido era claro: el concepto tenía que hacer saber inmediatamente a los consumidores que el producto que estaban a punto de comprar representaba la misión del FSC y provenía de bosques bien manejados. El desafío no era sencillo ya que este cometido estaba en su fase inicial y algunas de las declaraciones verdes en las etiquetas que comenzaban a aparecer en productos a principios de los mil novecientos noventa eran absolutamente engañosas. “Simplemente, en aquellos tiempos los consumidores no estaban tan informados acerca de las elecciones éticas y no tenían forma de saber en quién confiar o a quién creerle. Era una novedad y teníamos que transmitir un mensaje muy sencillo y eficaz para tranquilizarlos,” nos dice Synnott.

Después de haber reunido los aportes del consejo, Branscombe-Kent se montó en un avión y voló de regreso a Inglaterra donde comenzó a trabajar en lo que llegó a simbolizar la primera opción de productos forestales obtenidos responsablemente.

Searching for an FSC logo - proposals

Algunos de los primeros bosquejos muestran una diversidad de opciones mientras jugueteaba con la idea de que la silvicultura responsable tenía que incluir imágenes que fueran inmediatamente reconocibles con lo evidente: árboles. Estos incluían un árbol con una doble forma que pretendía simbolizar a una especie frondosa y una conífera con la abreviatura FSC detrás de ella. Otras opciones fueron más audaces y documentaban un interés por transmitir un simbolismo más abstracto, como por ejemplo, la fotografía de un árbol que había sido reducido digitalmente a una cantidad mínima de información de mapas de bits y pretendía identificarse con la naciente era digital.

“A Tristram le gustaba elaborar conceptos que pudieran comprenderse de inmediato y con toda facilidad. Dedicaba largas jornadas a trabajar hasta quedar satisfecho con el resultado. Como no restringía sus intereses y talento a las artes, sino que también las ciencias lo fascinaban, recuerdo cuánto lo motivaba trabajar en el logotipo FSC,” evoca Margaret.

Las propuestas finales se le presentaron al Consejo Directivo del FSC y, a principios de 1996, éste aceptó la opción del logotipo de la marca de aprobación y árbol. Para los miembros del consejo, ésta fue la elección perfecta ya que transmitía al árbol con la seña universalmente reconocida de aprobación, la “palomita”. Veinticinco años después, comprobamos que fue la elección correcta.

“La minuciosidad y entrega de Tristram con la precisión lo condujeron a indagar en 10 distintas instituciones culturales y públicas de todo el mundo para asegurarse de que la marca de aprobación fuera ampliamente conocida como un símbolo de aceptación,” agrega Margaret.

First FSC-labelled product

El logotipo se lanzó oficialmente en un evento en Londres el 21 de febrero de 1996 y el primer producto en llevarlo, la ahora legendaria espátula de cocina de Sainsbury, apareció poco tiempo después, dando inicio al viaje que sigue diciéndonos hoy lo importante que es comprar productos que ayuden a preservar los bosques del mundo para las generaciones futuras.