Además del cumplimiento de toda legislación nacional y regional pertinente (conforme al Principio 1 de los Principios y Criterios del FSC), los derechos de los pueblos indígenas están específicamente priorizados en el Principio 3.

Este principio estipula que los propietarios y los administradores de bosques certificados FSC identifican y respaldan los derechos de los pueblos indígenas a la propiedad de la tierra, uso de la tierra y acceso a los recursos que la tierra pudiera suministrarles.

Esto se lleva a cabo a través del proceso de consentimiento libre, previo e informado del FSC, el cual cuenta con directrices claras que toman en cuenta su subsistencia y su forma de vida social y cultural, de modo a preservarlas. El consentimiento libre, previo e informado deber alcanzarse afirmativamente antes de iniciar el aprovechamiento en cualquier zona habitada por pueblos indígenas.

Para asegurar una representación equitativa de los pueblos indígenas, el FSC estableció en 2013, un Comité Permanente de Pueblos Indígenas basado en una moción de la Asamblea General del FSC de 2011 (Moción 19). Fungiendo como comité asesor del Consejo Directivo del FSC Internacional, su objetivo es servir de mecanismo permanente para involucrar a los pueblos indígenas en torno a cuestiones de manejo forestal y certificación FSC y asegurar que sus derechos sean respaldados.

Un documental realizado por Arte en 2016 muestra cómo una concesión forestal certificada FSC, Industrie Forestière de Ouesso, empleaba a un numeroso equipo de trabajadores sociales para involucrar a los pueblos indígenas en el consentimiento libre, previo e informado para identificar árboles importantes o sagrados y asegurar que no fueran aprovechados. Se trata de un impacto positivo directo de los requisitos del FSC derivados de su Principio 3.

La concesión de extracción de madera Congolaise Industrielle des Bois también está respaldando el Proyecto Bwanga, una iniciativa de apoyo médico en la República del Congo, a través de facilitar que las remotas comunidades de pigmeos del bosque tengan acceso a atención médica. 

Numerosos estudios han demostrado que se han dado adelantos considerables en cuanto a la protección de los derechos de los pueblos indígenas en las concesiones certificadas FSC ubicadas en la República del Congo y, en general, en la región.

  • Un estudio de Paolo Cerruti et al.1 (2014) realizó una evaluación centrando la atención en los impactos sociales de la certificación FSC en la región. La investigación analizó específicamente las diferencias en condiciones laborales y de vida, aspectos institucionales y de participación en unidades de manejo certificadas y no certificadas. Los autores realizaron un análisis de los mecanismos implementados por empresas de extracción de madera de Camerún, Gabón y la República del Congo. Se encontró que la certificación FSC conduce a un cambio positivo significativo en las condiciones sociales producido por el hecho de que las empresas se ven presionadas a adoptar los Principios y Criterios del FSC y a establecer comunicaciones con los actores sociales locales. El estudio identificó a distintos grupos étnicos durante las entrevistas, incluyendo a grupos indígenas bayakas. 
  • Las concesiones certificadas FSC también contrataron a guías bayakas para identificar altos valores de conservación y árboles protegidos para mapearlos, como una manera de incluir a los pueblos indígenas (John Nelson, Protecting Indigenous Rights in the Republic of Congo: a review of progress, 2006).
  • En Robert Nasi et al. (2007) se encontró que “si a los pobladores locales se les garantizan los beneficios del uso sostenible de la tierra y las prácticas de caza, ellos estarán dispuestos a invertir en un manejo racional y a negociar regímenes selectivos de caza”. “En concesiones de extracción de madera alrededor del Parque Nacional Nouabalé Ndoki, en el norte de la República del Congo, se ha establecido una colaboración exitosa entre el gobierno, una ONG (Wildlife Conservation Society), el sector privado (Congolaise Industrielle des Bois) y comunidades locales.”

Todas estas medidas establecen un nuevo estándar elevado para la silvicultura de la Cuenca del Congo.